Una mirada profunda a la complejidad.
El enfoque sistémico como pensamiento o teoría de sistemas, se caracteriza por su amplia perspectiva y su enfoque en la interconexión. A diferencia de enfoques tradicionales que se centran en elementos aislados, el enfoque sistémico nos invita a comprender la realidad como un conjunto de sistemas interrelacionados.
¿Qué estudia el enfoque sistémico?
En esencia, el enfoque sistémico busca comprender la naturaleza de los sistemas y cómo estos interactúan entre sí. Se centra en las relaciones, las interdependencias y los patrones de organización que surgen de la interacción entre los componentes de un sistema.
Elementos clave del objeto de estudio:
- Sistemas: Un sistema se define como un conjunto de elementos interconectados que interactúan entre sí para alcanzar un objetivo común. Los sistemas pueden ser simples o complejos, naturales o artificiales, abstractos o concretos.
- Relaciones: Las relaciones son los vínculos que unen a los elementos de un sistema. Estas relaciones pueden ser de naturaleza física, química, biológica, social o informacional.
- Interdependencia: La interdependencia implica que los elementos de un sistema no pueden funcionar de manera independiente. Un cambio en un elemento puede tener un efecto en cascada en todo el sistema.
- Patrones de organización: Los patrones de organización son las estructuras que dan forma a un sistema. Estos patrones pueden ser jerárquicos, lineales, circulares o de cualquier otra forma.
- Propósito u objetivo: Los sistemas suelen tener un propósito u objetivo final. Los elementos del sistema se organizan y funcionan de manera que se contribuya al logro de este objetivo.
- Entorno: El entorno es el contexto en el que se encuentra un sistema. El entorno puede influir en el funcionamiento del sistema y viceversa.

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