Ejemplo
vivencial del enfoque sistémico: La historia de Ana
Ana, una adolescente de 16 años,
ha estado presentando cambios de humor, irritabilidad y dificultad para
concentrarse en sus estudios. Sus padres, preocupados por su comportamiento,
deciden llevarla a terapia.
Análisis desde el enfoque
sistémico:
- Sistema familiar: Ana forma parte de un
sistema familiar compuesto por sus padres, un hermano menor y una abuela
materna que vive con ellos.
- Interacciones: Al analizar las
interacciones entre los miembros de la familia, se observa que la madre de
Ana es muy controladora y exigente, mientras que su padre suele ser más
pasivo y evita confrontarla. El hermano menor de Ana demanda mucha atención,
lo que genera celos y resentimiento en ella. La abuela materna, por su
parte, es la única figura que brinda apoyo emocional a Ana.
- Contexto: La familia vive en una zona rural con pocas
oportunidades de desarrollo personal y profesional. La situación económica
es precaria y genera estrés en los padres.
- Premisas del enfoque sistémico:
- El problema no reside en el individuo
aislado, sino en las relaciones e interacciones dentro del sistema. En este caso, el
comportamiento de Ana no puede entenderse únicamente como un problema
individual, sino que está relacionado con las dinámicas familiares y el
contexto en el que vive.
- Los cambios en un elemento del sistema pueden
tener repercusiones en todos los demás. Por ejemplo, si Ana recibe terapia y mejora
su comportamiento, esto puede generar cambios en las interacciones
familiares y en el bienestar de todos los miembros.
- Es importante considerar la historia del
sistema y los patrones de interacción que se han establecido a lo largo
del tiempo. En
el caso de Ana, es importante comprender cómo las experiencias en su
infancia han influido en su comportamiento actual.
Intervención desde el enfoque
sistémico:
El terapeuta trabaja con la
familia de Ana utilizando técnicas sistémicas, como la terapia familiar y la
terapia de redes sociales. El objetivo de la intervención es modificar las
dinámicas familiares, mejorar la comunicación y fortalecer los vínculos entre
los miembros del sistema.
Resultados:
Tras un tiempo de terapia, Ana
comienza a mostrar una mejoría en su comportamiento. Se vuelve más tranquila,
se concentra mejor en sus estudios y tiene una mejor relación con sus padres.
La familia en general también experimenta cambios positivos, como una mejor
comunicación y una mayor comprensión mutua.
Reflexión:
Este ejemplo ilustra cómo el
enfoque sistémico puede ser una herramienta útil para comprender y abordar
problemas psicológicos desde una perspectiva integral. Al considerar las
relaciones e interacciones dentro del sistema y el contexto en el que vive el
individuo, podemos diseñar intervenciones más efectivas que beneficien a todos
los miembros del sistema.

